Hay un tema que por lo menos habría de calificarlo como controvertido en la enseñanza del golf. Este es la función de las manos a la hora de liberar de palo. «Suelta», «Libera» etc… Son instrucciones que podemos oír en un clase de golf en cualquier campo, escuela etc..

La acción de las muñecas en el swing de golf debe de estar reservada a jugadores con unas habilidades motoras finas muy desarrolladas y aún así la utilización activa de las muñecas en el swing de golf tiene mucho riesgo.

¿Por qué tiene mucho riesgo? Porque el rango de movilidad de las muñecas es muy amplio. En el swing de golf las muñecas añaden mucha velocidad a la cabeza del palo. Esto tiene ventajas y desventajas.

La utilización de las muñecas para liberar el palo y cuadrar la cara del palo de esta manera requiere mucha precisión. Si bien es cierto que añaden velocidad a la cabeza del palo es muy complicado que las manos lleguen a la misma posición impacto tras impacto.

Cuadrar la cara del palo con una acción deliberada de las muñecas complica mucho el control de la distancia y precisión del golpe.

La función principal de la acción de las muñecas es controlar la cabeza del palo, cara incluida. Por eso cuanto más quietas estén mejor, más fácil impactar. Sí un jugador libera el palo utilizando manos y brazos será muy complicado que sea capaz de llegar con los mismos grados al impacto, provocando dispersión en la distancia y dirección.

La rotación de la cara del palo se debe producir por la acción del codo derecho e izquierdo que abre la cara del palo en la subida y se cierra en el final del swing. Se deben evitar los movimientos laterales de las manos…..

Al doblar el codo derecho en la subida la cara abre 45º grados respecto a la línea de tiro, y después del impacto, el codo izquierdo dobla completando la rotación de la cara del palo.

HAY QUE INTENTAR QUE ESTE MOVIMIENTO SEA CONSECUENCIA DEL GIRO DEL CUERPO y no de la utilización activa de las muñecas.

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